El arte de hacer simple lo complejo: aprende a crear la infografía perfecta

¿Alguna vez te ha ocurrido que no has sabido cómo comunicar una idea de forma sencilla? Es muy frecuente que en toda empresa u organización aparezcan conceptos, procedimientos o informaciones que a simple vista pueden parecer complejos de trasladar a nuestro público. Y esta tarea puede convertirse en un verdadero quebradero de cabeza si no se tienen en cuenta las herramientas adecuadas. En este post te damos la receta mágica para hacer simple lo complejo. ¡Con las infografías como ingrediente principal!

El éxito de una buena comunicación está en una buena comprensión del mensaje por parte de nuestros receptores. Además, si conseguimos que retengan la información que les ofrecemos y que la utilicen con un objetivo… ¡Tenemos asegurada la matrícula de honor! Para lograrlo, hay que triturar nuestro mensaje, desprenderse de la paja y vestirlo de la manera más atractiva. Confeccionar un traje llamativo, que ayude a que nuestras ideas se consuman de forma sencilla, rápida y eficaz, sirviéndonos de imágenes, iconos y texto.

5 razones por las que utilizar infografías

Las infografías, como su propio nombre indica, son herramientas de información gráfica. Recomendables cuando lo que se quiere es transmitir una idea compleja de una manera que sea fácil de comprender para nuestro público. Y es que, seamos sinceros… Son muy pocas las personas que hoy en día se detienen a leer un texto de grandes dimensiones -y menos aún si es tosco u ofrece demasiados datos- a no ser que verse sobre su grupo o película favoritos. El consumo de información cada día es más rápido. Por ello, las infografías son ideales para que el consumidor se tope con toda la información sobre un tema de un sólo vistazo.

  • Simplificación

Una infografía es el formato idóneo para condensar información y resaltar un mensaje clave. De un bloque de texto pasamos a un reflejo visual del mensaje que queremos transmitir. Y es que cualquier contenido es susceptible de ser convertido en infografía: un artículo de un blog, un informe, un nuevo producto o servicio… Utilizar esta herramienta es realizar un resumen fácil de entender y consumir.

Como ejemplo de transformar algo complejo en sencillo, echa un vistazo a las infografías que realizamos para el Ayuntamiento de Gijón, como esta sobre “qué necesitas para iniciar una obra menor”.

Infografía sobre solicitud de obra menor en Ayuntamiento de Gijón

  • Comprensión

No hace falta explicar que los mensajes claros y visuales resultan mucho más sencillos para todo el mundo y que una información que se apoya en imágenes o iconografía siempre resultará más fácil de procesar que un único bloque de texto. Gracias a que nuestro subconsciente le otorga un sentido de forma automática.

  • Retención

Una buena infografía no sólo es apetecible y fácil de comprender, sino que también favorece la retención de nuestro mensaje. Agrupar datos, dar pinceladas de información útil, presentar el mensaje de forma llamativa… Son acciones que llevarán a que tu comunicación se quede durante mucho tiempo en la mente de tu público. Y hablen de ella. Y de ti.

  • Viralización

¿Quién no ha compartido alguna vez una infografía? Ya sea en LinkedIn sobre las claves de un apartado de nuestra profesión, en WhatsApp sobre cualquier procedimiento administrativo o en Twitter sobre el orden en el que ver las películas de Star Wars… Lo cierto es que las infografías nos facilitan la vida y por eso sentimos la necesidad de compartirlas. ¡Crea una buena infografía y consigue que se viralice!

  •  Identidad de marca

Nuestra estrategia de branding también puede salir reforzada con su uso. Una buena infografía con nuestro logotipo, nuestros colores de marca… favorecerá y resaltará nuestra identidad. Además, conseguirá que se nos asocie con ciertos conceptos e incluso que seamos vistos como unos expertos en la materia.

Pasos para crear una infografía

Existen multitud de opciones para confeccionar infografías en función del tipo de información que pretendemos mostrar con ellas. Antes de ponernos a diseñar, es muy importante tener claro su objetivo, el mensaje que se desea transmitir, conocer qué tipo de datos voy a dar y cómo lo voy a hacer. Una vez definido esto, podremos escoger entre infografías comparativas, informativas, en formato lista o timeline, geográficas, estadísticas… e incluso interactivas. Siendo estas últimas especialmente interesantes para que nuestro público conecte con ellas gracias a su dinamismo y poder de actualización.

  • ¿Qué objetivo pretendo conseguir con mi infografía?

Ninguna acción de marketing debe lanzarse sin uno o varios objetivos detrás y esto incluye a las infografías. ¿Pretendemos que la infografía tenga un objetivo informativo? ¿Lo que queremos es invitar a realizar una acción?… ¡Define bien tus objetivos para así poder medirlos después!

Si tu objetivo es puramente informativo, es decir, si lo que quieres es explicar cómo funciona un servicio, puedes fijarte en la infografía que realizamos para el Ayuntamiento de Gijón sobre las “soluciones de ayuda en línea” de su Sede Electrónica:

Infografía sobre Soluciones de Ayuda en Línea Ayuntamiento de Gijón¿Cuál es el mensaje que quiero transmitir?

Selecciona la información o los datos más básicos de tu mensaje y crea con ellos tu infografía. Menos es más. Céntrate en una sóla idea, ya que demasiada información puede hacer que los receptores se pierdan en ella. Define bien cuál será la cuestión principal de la creatividad y cuáles son las preguntas a las que quieres que de respuesta. ¡Tómate tu tiempo porque aquí está la clave del éxito!

Una vez te adentres más en el mensaje que deseas transmitir, asegúrate de que el tono que utilices conecte con tu público objetivo y siempre ten en mente la importancia de diferenciarte del resto. Tal vez haya mil ciento veintidós infografías que explican el mismo concepto que la tuya… ¿Por qué la tuya es mejor? ¡Pon a funcionar toda tu creatividad… la originalidad gana la carrera!

  • ¿Cómo voy a mostrar la información?

El envoltorio es igual o incluso más importante que el mensaje en una infografía. ¡Elige el diseño adecuado! ¿Vas a necesitar un mapa? ¿Una línea de tiempo? ¿Una serie de iconos personalizados? Escoge los elementos que compondrán tu infografía con inteligencia y sentido común: deben encajar, reforzar y potenciar tu mensaje. Sumar y nunca estorbar.

Para el diseño, puedes optar por una plantilla. No obstante, la originalidad es un punto clave a la hora de conseguir el éxito y diferenciarse de lo que hacen los demás es lo que te dará personalidad. Utiliza el programa que mejor te venga para su creación, desde Canva hasta Adobe Illustrator, y ten en cuenta la importancia de aspectos como el tamaño de la infografía, la organización de la información, los colores o el equilibrio entre los aspectos visuales y el texto.

Una vez tengas tu infografía lista… Llega la hora de compartirla con el mundo. Descárgala en alta calidad para que cualquier persona pueda hacer zoom sobre cada uno de sus detalles y compártela a través de los canales en los que se encuentra tu público. Recuerda que además de trasladar un mensaje, tu infografía puede hacerte conseguir muchos likes y tráfico. ¡Comienza a crear infografías únicas como parte de tu estrategia de marketing!